Dicen que de todos los animales de la creación, el hombre es el único que bebe sin tener sed, come sin tener hambre y habla sin tener nada que decir. Yo sin ir mas lejos me quedaría con la última afirmación.
Ruben Loureiro, tiene tan solo un par de meses de vida en mi, ni siquiera llega a un simple embarazo, parece mentira. Pero me a enseñado lo que mucha gente lleva intentándolo décadas. Parece que un día me vio, le guste y decidio: Marta, voy a ser el ángel que te cuide a partir de ahora. Y dicho y hecho, así a sido. Desde el primer momento, para mi has sido siempre esa pequeña luz del final del túnel, que se dice. Aunque cualquier día me haya parecido que tropezaría por no saber donde pisar, siempre me has alumbrado aunque fuera lo justo para mantener el equilibrio.
Me has dado mucho, pero me has aportado todavía mas. Porque aparte de todo el cariño, me has hecho sentirme satisfecha conmigo misma. Y mucho además. Tú me has recordado que soy buena, buena persona. Que da igual todo lo que digan que he hecho mal, ya que por lo menos se que todo el bien que he generado en ti, cada vez que me lo has agradecido ha sido de corazón.
Pero yo también tengo cosas, muchas cositas que agradecerte. Gracias por haberme recogido cuando realmente estaba sobre la cuerda floja, gracias por esperarme detrás de cada esquina para darme ese abrazo que tanto he necesitado, gracias por convertirte en esa conciencia que realmente no tengo, gracias por al menos intentar entenderme, que se que es difícil y gracias por siempre recordarme que siempre seguirá siendo así.
Tu mejor que nadie sabes que soy tonta y que me gusta darme 8 veces de cabeza contra la misma pared de siempre. Pero he oído muchas veces eso de tu boca y esta vez va ser NO. Va ser no a caerme de nuevo, esta vez va ser SI a lo desconocido, a aquello que ni tu ni yo sabemos como será. Ya sabes, ese sitio del que tanto me hablas.
Y que sepas, has conseguido algo muy grande, hacerme feliz. Y lo sabes.
Eres un tío grande, txikitin, tu solito has conseguido mi confianza, mi cariño, mi afecto y gran parte de mi corazón. No sabes cuanto te quiero.
Y esta vez si he hablado, porque tenía algo que decir. Alto y claro.
Buenas noches y para ti un paaa* muy grande.

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